
(Espalda de mujer: Diego Rivera)
Evelyn del Carmen Taveras. Nació en Santiago, República Dominicana, en 1980. Es estudiante de término de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (CURSA-UASD). Pertenece al Taller Literario del Centro de la Cultura de Santiago ( T.L.C.). Ha participado en diferentes recitales y encuentros poéticos. Poemas suyos han sido publicados en periódicos y revistas, así como en la primera antología poética del Taller Literario del Centro “Milagro de Jueves”, (2005). Recientemente obtuvo el segundo lugar en el Certamen de poesía y prosa poética Memorial Lluis Carreño Ibáñez en España. Escribe la columna Contravoz de la revista Zona N del periódico Listín Diario, así como En el blog mantomaktub.blogspot.com.
De simples resplandores
I
Cortar mis alas no dolió tanto
dolió tan poco
menos que vivir con su peso a mis espaldas.
Batir mis alas valió tan poco
tanto como ahora que desvanecen.
Volar largamente es no saber que la vida crece
pies a tierra y no en las alturas
que es etérea mi alma y sin plumas
De simples resplandores.
El vuelo en mi sangre circula en mi carne de alas.
Pesa tan poco mi cuerpo
ligero como espuma
trasciende tanto mi espacio
como caer de bruces
en mi cielo sin arpas ni seres alados,
talados, atados de blancura.
II
Tengo ganas de disolverme en el aire
apagar la calma
y encender el vuelo.
Romper de alas el cielo
que llueve en mí este silencio de aves.
Tan largos los días
Tan largos los días.
Éstos que me guardan tu ausencia de luz matinal y atardeceres lejanos
de pronósticos de lluvia y sol ardiente lamiéndome las manos.
Eclipsa el cielo
y en tu lugar concurren los charcos,
los rostros acabados de vidas que recorren sendas oscuras
de casas que no habito.
Las horas están llenas de tu muerte golondrina
-surco de mar brotado de mis piernas-
un frío de luna en mi cintura
las luces en mi espalda,
tus dedos transparentes de ojos serenamente malditos
(mi cielo, alas de espuma)
y esta noche
descubren para mí tu sereno rumor de animal hambriento
ahora que llueve
y me queda en las manos este vacío de sol tragado por mis huesos.
Tu nombre
de noche sin sombras
Una luna creciente en mis labios
esparce mi horizonte por tu nombre
de noche sin sombras
mi lengua luz trepa a tu garganta
con tus dedos atravesándome la espalda.
Ahora muero en tu mirada oscura
pasa la vida por mis piernas...
tu lengua luz trepando a mi garganta.
3 comentarios:
Excelente. La imagen de esas alas que pesan transmite mucho y el lirismo se justifica muy bien en estos versos.
Aunque te habìa escuchado leer muchas veces ya tus poemas, y creo que estos, nunca -creo- habìa tenido la oportunidad de leerlos, la cual es una experiencia, para mì, totalmente diferente a escucharlos recitados, muchos màs ìntima. Decirte que me ha encantado leerlos. Estos versos estàn llenos de mucha delicadeza poètica. Un gran placer y que recibas un abrazo.
excelente poema mi querida ,evelin muchos exitos.
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