miércoles, 13 de mayo de 2009

Evelyn del Carmen Taveras


(Espalda de mujer: Diego Rivera)


Evelyn del Carmen Taveras. Nació en Santiago, República Dominicana, en 1980. Es estudiante de término de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (CURSA-UASD). Pertenece al Taller Literario del Centro de la Cultura de Santiago ( T.L.C.). Ha participado en diferentes recitales y encuentros poéticos. Poemas suyos han sido publicados en periódicos y revistas, así como en la primera antología poética del Taller Literario del Centro “Milagro de Jueves”, (2005). Recientemente obtuvo el segundo lugar en el Certamen de poesía y prosa poética Memorial Lluis Carreño Ibáñez en España. Escribe la columna Contravoz de la revista Zona N del periódico Listín Diario, así como En el blog mantomaktub.blogspot.com.



De simples resplandores


I

Cortar mis alas no dolió tanto

dolió tan poco

menos que vivir con su peso a mis espaldas.

Batir mis alas valió tan poco

tanto como ahora que desvanecen.

Volar largamente es no saber que la vida crece

pies a tierra y no en las alturas

que es etérea mi alma y sin plumas

De simples resplandores.

El vuelo en mi sangre circula en mi carne de alas.

Pesa tan poco mi cuerpo

ligero como espuma

trasciende tanto mi espacio

como caer de bruces

en mi cielo sin arpas ni seres alados,

talados, atados de blancura.




II

Tengo ganas de disolverme en el aire

apagar la calma

y encender el vuelo.

Romper de alas el cielo

que llueve en mí este silencio de aves.


Tan largos los días



Tan largos los días.

Éstos que me guardan tu ausencia de luz matinal y atardeceres lejanos

de pronósticos de lluvia y sol ardiente lamiéndome las manos.

Eclipsa el cielo

y en tu lugar concurren los charcos,

los rostros acabados de vidas que recorren sendas oscuras

de casas que no habito.

Las horas están llenas de tu muerte golondrina

-surco de mar brotado de mis piernas-

un frío de luna en mi cintura

las luces en mi espalda,

tus dedos transparentes de ojos serenamente malditos

(mi cielo, alas de espuma)

y esta noche

descubren para mí tu sereno rumor de animal hambriento

ahora que llueve

y me queda en las manos este vacío de sol tragado por mis huesos.








Tu nombre

de noche sin sombras

Una luna creciente en mis labios

esparce mi horizonte por tu nombre

de noche sin sombras

mi lengua luz trepa a tu garganta

con tus dedos atravesándome la espalda.


Ahora muero en tu mirada oscura

pasa la vida por mis piernas...

tu lengua luz trepando a mi garganta.

3 comentarios:

Víctor Manuel dijo...

Excelente. La imagen de esas alas que pesan transmite mucho y el lirismo se justifica muy bien en estos versos.

Edwin Emerilio Solano Reyes dijo...

Aunque te habìa escuchado leer muchas veces ya tus poemas, y creo que estos, nunca -creo- habìa tenido la oportunidad de leerlos, la cual es una experiencia, para mì, totalmente diferente a escucharlos recitados, muchos màs ìntima. Decirte que me ha encantado leerlos. Estos versos estàn llenos de mucha delicadeza poètica. Un gran placer y que recibas un abrazo.

Unknown dijo...

excelente poema mi querida ,evelin muchos exitos.